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Receta cochinillo de Segovia tradicional: paso a paso

El cochinillo asado es uno de los platos más famosos de Castilla y León y de toda España, aunque para que el resultado final sea realmente excelente es imprescindible contar con un cochinillo de Segovia auténtico. Es la única manera de saborear un producto de calidad con su inconfundible carne jugosa y textura crujiente.

El cochinillo segoviano al horno es una receta tradicional que aparentemente es sencilla, pero que no todo el mundo es capaz de conseguir el resultado exquisito que todos deseamos. En muchas casas es costumbre degustarlo en la comida de Navidad o de Año Nuevo, aunque ahora puedes comprar cochinillo de Segovia online con un solo clic y disfrutarlo en cualquier momento.

Receta paso a paso del cochinillo segoviano al horno

La tradición nos dice que el cochinillo debe asarse en el horno únicamente acompañado de agua y sal y, si es posible, que el horno sea de leña para que su sabor sea aún más exquisito. Aunque, en realidad, este requisito no es imprescindible y puede hacerse en un horno eléctrico. 

Como hemos dicho, la calidad de la materia prima resulta esencial para que todos tus invitados se chupen los dedos. Por tanto, resulta imprescindible que adquieras un cochinillo de Segovia. La satisfacción de ver disfrutar a tu familia y las felicitaciones que vas a recibir bien vale un pequeño esfuerzo.

Paso 1: cómo conseguir el cochinillo

El cochinillo debe pesar entre 4,5 y 5,5 kilos más o menos y, por supuesto, cómpralo en un sitio de confianza y con todas las garantías. Pídelo totalmente limpio y que lo abran por la mitad de arriba abajo.

Paso 2: manteca de cerdo

Derrite la manteca de cerdo durante 2 minutos a baja temperatura en el microondas. Pica dos dientes de ajo en trozos pequeños y mézclalos con la manteca derretida. Añade también orégano, tomillo y sal gorda. Otra opción es machacar el ajo en un mortero y después mezclarlo con el resto de ingredientes. Un consejo: si puedes hacer esto el día anterior al asado tendrá más sabor y mejorará el resultado final.

Paso 3: el cochinillo en el horno

Antes de introducir el cochinillo en el horno lo precalentamos a 150ºC varios minutos. Mientras, con una brocha untamos el cochinillo por dentro con la mezcla de manteca, las especias, el ajo y la sal.

Una vez bien embadurnado colocamos el cochinillo en una fuente de barro de grandes dimensiones. Si no tenemos una no pasa nada, podemos usar la bandeja del horno. Debe colocarse siempre boca arriba. En la parte de abajo de la bandeja o la fuente añadimos varias hojas de laurel y un vaso de agua, pero con cuidado de no mojar la piel del animal.

Otro aspecto importante es pinchar toda la superficie del cochinillo con un tenedor o una aguja y después untarlo con la mezcla de manteca que nos ha sobrado. De esta forma, la piel quedará bien crujiente cuando termine el asado.

Paso 4: el asado

Una vez preparado el cochinillo en el horno, siempre a 150ºC, no debemos olvidarnos de poner la posición de calor arriba y abajo. Se programa una hora y media y cada poco tiempo, según va soltando el jugo se aplica por encima. Si vemos que la bandeja o la fuente se está quedando sin agua añadimos un poco más. No hay que dejar que se seque. 

Cuando el cochinillo ya esté prácticamente hecho subimos la temperatura del horno hasta 190ºC para conseguir el dorado perfecto y la piel crujiente que todos queremos. Nuestra recomendación es no utilizar el grill para dorar el cochinillo, es mejor aumentar el calor y dejarlo un poco más de tiempo en el horno. Si algunas partes se tuestan demasiado las podemos cubrir con papel de aluminio, por ejemplo las patas, el rabo o las orejas. 

En total el cochinillo debe estar unas 2 horas aproximadamente. Si no pesa más de 5 kilos no hay que darle la vuelta, pero si supera ese peso, a mitad del horneado es importante darle la vuelta y en la última media hora o veinte minutos volvemos a ponerlo boca arriba para que termine de asarse.

Paso 5: listo para servir

Cuando comprobemos que la piel ya está crujiente hay que sacar el cochinillo del horno. Es importante no dejarlo en reposo con el calor residual porque la piel crujiente puede desaparecer y precisamente esa piel crujiente, junto con la grasa de la carne, es su principal carta de presentación.

Una vez fuera del horno troceamos el cochinillo y la salsa la pasamos a otra fuente para que los comensales puedan servirse a su gusto. Una recomendación: no hay que echar la salsa encima de la piel crujiente porque se ablandará y no podréis disfrutar de esa textura inconfundible del cochinillo.

La mejor guarnición para acompañar al cochinillo asado es una ensalada, normalmente de escarola, aunque puede valer cualquier otra y tampoco puede faltar un buen vino tinto y, por supuesto, la mejor compañía. Este plato es para degustar en familia o con amigos y compartir las delicias de un manjar inigualable.

Aunque esta receta la puedes hacer en tu casa no olvides comprar el cochinillo segoviano auténtico en nuestra web. O, si no quieres hacerlo tú mismo, puedes pedirlo ya asado y nosotros te lo llevamos a domicilio. Descubre todos nuestros productos.

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