El churrasco de cordero al horno es una receta sencilla y llena de sabor, perfecta para preparar una comida especial sin pasar demasiado tiempo en la cocina. Con una buena pieza de cordero, unas patatas y algunas hierbas aromáticas puedes conseguir una carne tierna por dentro y dorada por fuera.
El churrasco es un corte procedente de la zona de la falda o los bajos del cordero. Se corta de forma transversal y suele conservar parte de la grasa y del hueso, lo que ayuda a que la carne mantenga su jugosidad durante el horneado.
En esta receta de churrasco de cordero al horno te explicamos cómo preparar la carne con patatas. También encontrarás consejos para controlar el tiempo de cocción, conseguir un buen dorado y elegir una pieza de calidad.
¿Qué tiene de especial el churrasco de cordero?
El churrasco es una pieza sabrosa que se adapta especialmente bien a las cocciones al horno. La grasa que contiene se va fundiendo poco a poco y ayuda a mantener la carne jugosa mientras se cocina.
Además, el hueso aporta sabor al asado y protege parte de la carne del calor directo. Por eso, si se controla bien la temperatura, el resultado es una pieza tierna, dorada y con una superficie ligeramente crujiente.
Otra ventaja es que puede cocinarse junto con la guarnición. Las patatas, la cebolla y el ajo absorben parte de los jugos de la carne y de las hierbas, creando un plato completo en una sola bandeja.
Ingredientes para preparar churrasco de cordero al horno
Para elaborar esta receta necesitarás los siguientes ingredientes:
| Ingrediente |
Cantidad orientativa |
Recomendación |
| Churrasco de cordero |
1 pieza |
Preferiblemente de cordero lechal |
| Patatas |
Las necesarias para cubrir la base |
Cortadas en rodajas de medio centímetro |
| Cebolla |
1 unidad |
Cortada en juliana |
| Ajo |
2 dientes |
Laminados, picados o machacados |
| Aceite de oliva virgen extra |
Un chorrito generoso |
Para regar la carne y la guarnición |
| Sal |
Al gusto |
Repartida por ambos lados |
| Pimienta negra molida |
Al gusto |
Añadida antes del horneado |
| Hierbas aromáticas |
Al gusto |
Romero, tomillo, orégano o salvia |
Puedes utilizar hierbas frescas o secas. Las frescas proporcionan un aroma más intenso, mientras que las secas resultan prácticas y permiten preparar la receta en cualquier momento.
Cómo hacer churrasco de cordero al horno paso a paso
Para cocinar churrasco de cordero al horno y conseguir que quede tierno y bien dorado, sigue estos pasos.
1. Precalienta el horno
Precalienta el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
Es importante introducir la carne cuando el horno ya haya alcanzado la temperatura indicada. Así comenzará a cocinarse de manera uniforme desde el primer momento.
Mientras el horno se calienta, seca ligeramente el churrasco con papel de cocina y déjalo unos minutos fuera del frigorífico.
2. Prepara las patatas y la cebolla
Lava y pela las patatas. Después, córtalas en rodajas de aproximadamente medio centímetro para que puedan cocinarse al mismo tiempo que la carne.
Coloca las patatas sobre una bandeja o fuente apta para horno. Añade la cebolla cortada en juliana y los dientes de ajo laminados.
Procura distribuir la guarnición de manera uniforme, evitando que las patatas formen demasiadas capas. Si quedan muy amontonadas, podrían tardar más tiempo en cocinarse.
3. Sazona el churrasco
Coloca el churrasco sobre la bandeja y añade sal y pimienta negra molida por ambos lados.
Incorpora las hierbas aromáticas elegidas. El romero y el tomillo combinan especialmente bien con el cordero, aunque también puedes utilizar orégano, salvia o una mezcla de varias hierbas.
Por último, reparte un chorrito de aceite de oliva virgen extra sobre la carne, las patatas y la cebolla.
4. Hornea la carne por el primer lado
Introduce la bandeja en el horno colocando primero hacia abajo el lado que tenga más carne.
Hornea el churrasco durante aproximadamente 30 minutos. El tiempo puede variar ligeramente según el grosor de la pieza, la cantidad de carne y el funcionamiento de cada horno.
Durante esta primera fase comenzarán a fundirse los jugos y la grasa del cordero, aportando sabor a las patatas y al resto de la guarnición.
5. Da la vuelta al churrasco
Pasados los primeros 30 minutos, saca la bandeja con cuidado y da la vuelta a la pieza.
Riega la carne con los jugos que se hayan acumulado en el fondo. Este paso ayuda a evitar que la superficie se reseque y refuerza el sabor del asado.
Vuelve a introducir la bandeja y cocina durante otros 30 minutos aproximadamente.
6. Comprueba el punto de cocción
El churrasco estará preparado cuando presente un color dorado uniforme y la carne esté tierna. Las patatas deben poder atravesarse fácilmente con un cuchillo o un tenedor.
Si la carne está cocinada pero quieres una superficie más tostada, puedes dejarla unos minutos adicionales en el horno. Vigílala para evitar que se queme o se reseque.
7. Deja reposar y sirve
Retira la bandeja del horno y deja reposar el churrasco durante unos minutos antes de cortarlo.
Este pequeño reposo permite que los jugos se distribuyan dentro de la carne. Después, córtalo en porciones y sírvelo junto con las patatas, la cebolla y los ajos asados.
Churrasco de cordero al horno con patatas
El churrasco de cordero al horno con patatas es una de las formas más completas de servir este corte. Las patatas se cocinan lentamente junto a la carne y absorben los jugos, el aceite y el aroma de las hierbas.
Para que la guarnición quede bien hecha, corta todas las patatas con un grosor parecido. De este modo, se cocinarán de manera uniforme y evitarás encontrar algunas rodajas duras y otras demasiado blandas.
Puedes colocarlas debajo del churrasco para que reciban directamente los jugos de la carne. También puedes removerlas cuando des la vuelta a la pieza, especialmente si observas que las rodajas de la superficie se están dorando más rápido.
Si las patatas todavía están duras cuando la carne ya está preparada, retira el churrasco, cúbrelo ligeramente para mantenerlo caliente y deja la guarnición unos minutos más en el horno.
Consejos para que el churrasco quede tierno y dorado
Aunque la receta es sencilla, estos consejos pueden ayudarte a mejorar el resultado:
- Saca la carne del frigorífico unos minutos antes de cocinarla para evitar que llegue excesivamente fría al horno.
- Corta las patatas con un grosor uniforme para que todas se cocinen al mismo ritmo.
- No añadas demasiado aceite, ya que el churrasco irá soltando grasa y jugos durante la cocción.
- Da la vuelta a la carne a mitad del horneado para conseguir un dorado más uniforme.
- Riega el churrasco con sus propios jugos cuando le des la vuelta.
- Evita pinchar repetidamente la carne, porque puede perder parte de sus jugos.
- Déjala reposar unos minutos antes de cortarla y servirla.
- Ajusta el tiempo final al tamaño y al grosor de la pieza, ya que no todos los churrascos son iguales.
Cómo elegir una buena carne para esta receta
La calidad de la carne es especialmente importante en una receta con pocos ingredientes. Una buena pieza de cordero tendrá un color uniforme, una grasa clara y una textura firme.
El churrasco debe conservar suficiente grasa para mantenerse jugoso durante el horneado, pero no presentar un exceso que resulte desagradable al comerlo.
El cordero lechal destaca por ofrecer una carne tierna y de sabor suave. Por eso resulta una opción apropiada cuando se busca preparar un asado sencillo en el que la carne sea la auténtica protagonista.
En El Cochinillo Segoviano S.L. seleccionamos cordero de calidad para que puedas preparar recetas tradicionales en casa. En nuestra tienda online encontrarás diferentes cortes de cordero para asar, cocinar a la plancha o utilizar en guisos.
Preguntas frecuentes sobre el churrasco de cordero al horno
El churrasco de cordero puede cocinarse a 200 ºC con calor arriba y abajo. El horno debe estar previamente calentado para que la pieza empiece a cocinarse de manera uniforme.
Si al terminar la cocción la carne está tierna pero todavía no tiene suficiente color, puedes dejarla unos minutos más para dorar la superficie.
Vigílala durante esta fase final, ya que la grasa exterior puede tostarse con bastante rapidez.
El tiempo orientativo es de unos 60 minutos: aproximadamente 30 minutos por cada lado a 200 ºC. Sin embargo, puede variar según el grosor y el tamaño de la pieza, la cantidad de guarnición y el funcionamiento del horno.
Más que seguir únicamente el reloj, comprueba que la carne esté dorada y tierna y que las patatas puedan atravesarse con facilidad antes de retirar la bandeja.
No es necesario taparlo para seguir esta receta. Cocinarlo descubierto permite que la superficie se vaya dorando mientras el interior conserva su jugosidad gracias a la grasa de la propia pieza.
Si observas que se está tostando demasiado rápido antes de que la carne esté tierna, puedes proteger temporalmente la zona más dorada.
Retira esa protección durante los últimos minutos para recuperar una superficie tostada y ligeramente crujiente.
El churrasco estará listo cuando tenga un color dorado uniforme, la carne se note tierna y los jugos de la bandeja hayan adquirido sabor y consistencia. También debes comprobar la guarnición: las patatas tienen que poder atravesarse fácilmente con un cuchillo.
Como el grosor de cada pieza puede variar, conviene utilizar estas señales visuales y de textura, además del tiempo orientativo, antes de decidir que el asado está terminado.
Sí. Puedes cocinar el churrasco sin patatas y acompañarlo después con una ensalada, verduras asadas, pimientos o la guarnición que prefieras.
En ese caso, coloca la carne en una fuente apta para horno con la cebolla, los ajos, las hierbas y un poco de aceite.
Vigila el fondo de la bandeja durante la cocción y añade una pequeña cantidad de líquido si observas que los jugos empiezan a secarse demasiado.
El romero y el tomillo son dos de las hierbas que mejor combinan con el sabor del cordero. También puedes utilizar orégano, salvia o laurel, según el perfil aromático que prefieras.
Las hierbas pueden añadirse frescas o secas, aunque las frescas suelen aportar un aroma más definido. Utilízalas con moderación para que acompañen a la carne sin ocultar su sabor natural ni el de los jugos del asado.
Coloca el churrasco en una fuente con parte de sus jugos o con una pequeña cantidad de líquido y caliéntalo a temperatura moderada. Evita dejarlo demasiado tiempo, ya que la carne ya está cocinada y solo necesita recuperar temperatura.
Puedes cubrirlo durante la primera parte para conservar la humedad y destaparlo al final si quieres que la superficie vuelva a quedar ligeramente dorada. Lo ideal es recalentar únicamente la cantidad que vayas a consumir.